Morelia, Mich. | Redacción ACG.- La noche de este miercoles, la Plaza de Armas de Morelia dejó de ser solo un punto de paso y se convirtió en una pista de baile al aire libre. La Orquesta de la Guardia Civil se presentó para interpretar danzones y, sin necesidad de invitación formal, la música hizo lo suyo: la gente se acercó, se detuvo y comenzó a bailar.
Bastaron los primeros acordes para que el danzón llamara a quienes saben escucharlo con el cuerpo. Personas adultas, muchas de ellas de la tercera edad, se tomaron de las manos y, con pasos firmes y elegantes, comenzaron a girar sobre la plancha de la plaza.
Algunas parejas se acomodaban el paso, otras ya traían la coreografía bien aprendida. Sonrisas, miradas cómplices y esa emoción tranquila de volver a hacer algo que se ama.
Mientras tanto, quienes pasaban por la Plaza de Armas se quedaban a mirar. Algunos sacaban el celular, otros simplemente observaban en silencio, como si no quisieran interrumpir ese momento que parecía sacado de otro tiempo.