Columna Acueducto | Samuel Ponce
Uruapan, entre la guerra sucia y el limbo de la violencia
1.- En los últimos días, se desató una campaña de guerra sucia contra el Gobierno de Uruapan, contra la alcaldesa Grecia Quiroz García y contra el Movimiento del Sombrero para doblegar sus imágenes con fines políticos electorales.
El pretexto de la guerra sucia son los supuestos cobros excesivos e ilegales municipales del predial, una situación que debería ser impugnada por quienes se consideren afectados y, en consecuencia, dirimirse en los tribunales.
No, no es casualidad que, en esta ocasión, sean actores morenistas, partidistas o con cargos públicos y de representación popular sean los denunciantes mediática y administrativamente sobre el cobro local mencionado.
Tampoco debe sorprender que el diputado local Conrado Paz Galindo sea también fustigador del caso, teniendo en cuenta que, pese a que arribó al puesto legislativo por el respaldo del Movimiento del Somero, optó por traicionar al mismo.
Si, son ellos los de una orquestada guerra sucia, porque, insistimos, es un asunto que se debería resolver en los tribunales; sin embargo, tratan de establecer que el gobierno uruapense realiza actos ilegales contra la ciudadanía.
Para los inconforme con el Ayuntamiento de Morelia, entre las violaciones del actual cobro del predial en Uruapan, tiene que ver con el rebase del aumento permitido por el Congreso del Estado de Michoacán que es del 6 por ciento.
Además, consideran que la actualización catastral en ese municipio carece de una auditoría técnica sobre terreno, a través de inspecciones físicas, no vía la aplicación sin brújula de algoritmos, para establecer el valor de los predios.
En contra parte, las autoridades uruapenses subrayan que el incremento del predial en los recibos es una regularización administrativa necesaria, justificando que la tasa de ese impuesto local no sufre alteraciones desde más de 35 años.
De ahí lo que se llama una actualización de valores catastrales sobre todo de predios urbanos, porque no hay construcciones declaradas y ampliaciones y mejoras sin notificar a la autoridad, así como fusiones de terrenos y otros puntos.
2.- Sin duda, más allá de la percepción, de los reportes federales de disminución, en los números, aún la cabecera municipal de Uruapan sigue siendo considerada como una ciudad con alto índice de violencia, sobre todo de homicidios dolosos.
Lo anterior con todo y que, a más de tres meses de la implementación del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, el pasado 7 de noviembre, la parte gubernamental presume una disminución del 30 por ciento en los homicidios dolosos
Hasta este momento, la situación de inseguridad parece no aminorar en dicha urbe michoacana, pese a las acciones de los dos gobiernos restantes, el federal y el estatal, que han situado en marcha una serie de medidas emergentes.
Acciones de seguridad escasamente vistas en el municipio que van más allá del necesario despliegue de fuerzas gubernamentales, entre ellas equipamiento, tecnología e inteligencia, al igual que el mando policiaco local recaiga en un militar.
Y, sin embargo, aparte de los ojos institucionales, no se ve luz al final del túnel, vamos ni lo segundo siquiera, bastaría una encuesta sobre seguridad para situar la situación en su real dimensión, a través de verdaderas interrogantes.
Hasta este momento, es de suponerse que primero era, es, el esclarecimiento de la muerte violenta del alcalde Carlos Manzo Rodríguez, antes que cualquier otra fuerte medida en seguridad, lo cual, ha dado evidentes resultados, aún grises.
Por lo pronto, la ciudad de Uruapan se sitúa entre las 50 más violentas del mundo y entre las 17 más violentas del país, de acuerdo a una medición de cuando tres reconocidos organismos, que oficialmente no ha sido del todo rebatida.
Hablamos del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública y la Justicia Penal AC., Misión Rescate México y de la Comisión Mexicana de Derechos Humanos, que suscribieron el documento: Ranking de las 50 ciudades más violentas del mundo.
Ahí, por cierto, hay otra ciudad michoacana con una mayor gravedad que la de Uruapan, se trata de Zamora que en ese ranking aparece en el número 12, en tanto que la primera en el sitio 27, en donde la novedad es que no aparece Morelia.
3.- Conclusión: Uruapan, por un lado, sufre una guerra sucia, mediática y judicial, por el caso del predial, aunque con enemigos plenamente identificados, para ubicar contra la pared a la alcaldesa Grecia Quiroz García; una guerra sucia –no vista en otra administración local- con fines políticos electorales, que debiera dejar la última palabra a los tribunales.
Y, por otro lado, Uruapan sigue estando denominada a seguir siendo una ciudad violenta, al menos que sobre todo el Gobierno de México tenga realmente un as bajo la manga para pasar de la administración de la contención e inicie la escalada de desarticulación de grupos criminales, previendo sus radicales reacciones y teniendo una estrategia para contrarrestarlas.
CANTERA
Sí, es una vergüenza institucional que, pese a las órdenes de aprehensión por diversos delitos federales, el ex gobernador michoacano Silvano Aureoles Conejo siga prófugo, porque no se puede creer que sea un testigo protegido, menos por la justicia guinda.
CANTERITA
Toc, toc… En términos reales solo son cuatro fuertes aspirantes morenistas a la próxima gubernatura: Carlos Torres Piña. Raúl Morón Orozco, Fabiola Alanís Sámano y Gabriela Molina Aguilar; lo demás es lo de menos.
GOTEO
Relevo en la presidencia de la mesa directiva del Congreso del Estado de Michoacán, sale novata bedollista entra incendiario sin brújula.
