Morelia, Michoacán/Asaid Castro/ACG

Es grande. Tanto, que con las alas extendidas puede alcanzar un tamaño parecido al de la palma de una mano adulta. Su cuerpo rayado contrasta con el amarillo de sus alas, mientras las líneas negras dibujan patrones que se alcanzan a distinguir incluso a cierta distancia.

Al verla de cerca aparecen las pequeñas colas que le dan ese aspecto particular de cometa. Se mueve entre las plantas, abre y cierra las alas y por momentos permanece quieta, como si esperara a que alguien se admire de ella.

No tiene los colores de la bandera, pero su nombre guarda una historia que también pertenece a estas tierras.

(La fotografía, en la que se muestra sobre una mano, fue tomada justo después de encontrarla en el suelo y recogerla para ponerla en un sitio seguro. No se recomienda manipularlas si no es necesario)

Xochiquetzal, la flor preciosa

La especie es conocida como mariposa cometa Xochiquetzal y su nombre científico es Pterourus multicaudata. La Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO) la registra entre las especies nativas de México y también señala “xochiquetzal” como uno de sus nombres comunes.

El nombre común “xochiquetzal”, de acuerdo con CONABIO, proviene de las raíces “Xochil”, flor, y “quetzalli”, precioso; es decir, “flor preciosa”. CONABIO también documenta representaciones de esta mariposa en grabados en piedra de culturas prehispánicas.

Mientras las banderas comienzan a guardarse después de las celebraciones del 16 de septiembre, la Xochiquetzal sigue su propio camino entre las plantas, ajena al ruido de los desfiles y a la música que durante estos días llena las calles.

No necesita vestir de verde, blanco y rojo.

Entre flores y jardines, también hay formas de celebrar a México. Algunas llevan una bandera; otras, como la Xochiquetzal, llevan alas y se pueden ver sarcando los cielos de Morelia.