Asaid Castro/ACG – Morelia, Michoacán
El distribuidor vial de Tres Puentes refleja una forma de construir una ciudad enfocada únicamente en la circulación vehicular. Debajo de la estructura, entre basura, grafitis, zonas oscuras y espacios ocupados como estacionamiento, vecinos y trabajadores señalan cómo el sitio terminó dejando de lado a peatones, habitantes y usuarios del espacio público.
A diferencia de proyectos más recientes realizados en Morelia, como el Paso Catrinas, el bajopuente del Mercado Independencia o el distribuidor de Mil Cumbres y Salida Salamanca, donde se incorporaron áreas deportivas, murales, iluminación y espacios recreativos, donde los bajopuentes fueron pensados también como áreas de convivencia, recreación o encuentro social, el puente de Tres Puentes fue construido principalmente para agilizar el tránsito y librar el paso del tren en la zona.
Con el tiempo, el espacio bajo la estructura quedó reducido a un área residual sin actividades comunitarias ni elementos que favorezcan la apropiación ciudadana.
En el sitio predominan muros rayados, acumulación de basura y áreas vacías que hoy son utilizadas por automóviles. También persisten problemas de iluminación en algunas partes laterales, especialmente al caer la noche, lo que ha generado percepción de inseguridad entre personas que transitan diariamente por el lugar.
Don Alfredo, quien trabaja como franelero bajo el puente, comentó que regularmente se retira alrededor de las seis de la tarde debido a que el sitio comienza a quedarse solo. “A mí no me ha pasado nada, pero sí se escucha que luego asaltan aquí abajo”, relató mientras cuidaba algunos vehículos estacionados en la zona.
Habitantes cercanos señalaron que muchas personas evitan caminar por debajo del puente durante la noche debido al ambiente solitario y la falta de iluminación. Gloria Navarro, una vecina aseguró que el sitio se ha convertido en un punto incómodo para peatones, principalmente porque nunca fue pensado como un espacio para permanecer, convivir o realizar actividades.
El contraste con otros bajopuentes construidos recientemente en la ciudad ha abierto la conversación sobre la importancia de incorporar sentido social a este tipo de obras urbanas. Espacios deportivos, murales, iluminación y áreas recreativas han comenzado a integrarse en nuevos distribuidores viales de Morelia, mientras que Tres Puentes permanece como ejemplo de una infraestructura diseñada sólo para los automóviles y no para quienes habitan alrededor de ella.