Morelia, Michoacán
La reforma electoral presentada por la Presidencia de la República que propone establecer un tope del 0.70 por ciento del presupuesto estatal de los congresos locales no es un recorte arbitrario, sino una medida para terminar con inercias de gasto que ya no corresponden al momento que vive Michoacán, considera el diputado local Juan Pablo Celis Silva.
Esta reducción significaría que el Congreso de Michoacán pasaría de un ejercicio anual de mil 500 millones de pesos a los 754 millones.
“Apoyar esta propuesta no es un tema político, es un tema de coherencia con el proyecto que representamos. No se puede hablar de transformación y al mismo tiempo defender estructuras costosas e injustificadas” consideró Celis.
En el marco del debate nacional sobre la austeridad en los Poderes Legislativos, el diputado de Morena se comprometió, en su calidad de presidente del Comité de Administración y Control, a revisar con responsabilidad y seriedad el gasto del Congreso del Estado.
“Este no es un debate técnico, es un debate de congruencia. Cada diputada y diputado tendrá que decidir de qué lado está: del lado de los excesos o del lado de la responsabilidad con el pueblo”, declaró.
Celis subrayó que esta decisión está alineada con la administración federal de Claudia Sheinbaum y con el esfuerzo del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla por sanear las finanzas del estado:
“Hoy México y Michoacán viven una etapa distinta. Se acabaron las crisis financieras recurrentes, se acabó el endeudamiento irresponsable. Hoy hay disciplina, hay orden y hay un compromiso claro con el uso inteligente de los recursos públicos”, sostuvo.
El diputado enfatizó que los gobiernos de la Cuarta Transformación se distinguen precisamente por mantener finanzas sanas y austeridad y por ello, se apoyará las iniciativas que abonen a una administración pública responsable, pues considera que ello beneficia a los ciudadanos.