Lo que los gamers de alto nivel hacen fuera del juego puede enseñarte más que cualquier lista de productividad
Redacción / La Voz de Michoacán
El título parece una broma, lo sabemos: pero no lo es. Aunque no lo creas, las personas que se dedican a jugar e-sports de manera seria tienen varias cosas en común con la gente que labora en remoto, solo que a pocos se les ha ocurrido hacer una comparación porque piensan que son dos mundos distintos.
Ahora estás a punto de darte cuenta de que no es así a través de la información que preparamos para compartirte, ¿te animas a darle una oportunidad?
El espacio
En el ámbito de los e-sports, el setup (la silla, el monitor, los audífonos, la iluminación), responde a una lógica de rendimiento, ya que todo se encuentra dispuesto para que el jugador pueda mantenerse concentrado por largos periodos de tiempo y con el menor desgaste posible.
Incluso la vestimenta cumple una función: , no solo para cumplir con contratos de patrocinio, sino porque la ropa contribuye a la comodidad del cuerpo.
En el trabajo remoto, se hacen muchos chistes acerca de realizar las actividades del día en pijama, justamente, por el confort que este tipo de prendas brinda, pero… ¿Es lo correcto? Disponer de ropa que distinga el descanso del horario dedicado a laborar ayuda a establecer límites.
Foco frente a lo digital
Tanto un profesional de los llamados “deportes electrónicos”, como alguien que trabaja desde casa u otro sitio, está expuesto a pantallas y un sinfín de estímulos que no dan tregua y exigen una fuerte habilidad de concentración con rutinas, descansos pautados, etc.
Si bien el uso de dispositivos es algo de diario, ya ha comenzado a cuestionarse hasta dónde es válido verlos como herramientas que potencian el trabajo y cuándo se convierten en los culpables de drenar la energía.
La disciplina
El hecho de que los e-sports sean vistos como juegos no significa que deban ser divertidos 24/7, de hecho, las personas no piensan en que lo que hay detrás de los torneos, es la parte menos llamativa y la más difícil de sostener, ya que, además, en ese entorno se prioriza una dinámica en el que el desempeño es la base de las victorias, no los logros en sí mismos.
El entrenamiento continuo no se ve como una preparación para algo que va a suceder, más bien, lo hacen para habituarse y responder con naturalidad a las situaciones que se vayan presentando, de manera que no tengan que improvisar, solo repetir, sin riesgo a que caigan en agotamientos que comprometan la salud física o mental.
Como aclaración, con esto no queremos decir que los empleados remotos deban trabajar desde que despiertan hasta que se van a dormir, sino que las empresas líderes en el sector de la tecnología y negocios, en lugar de exigir, deben comenzar a buscar maneras de favorecer la disciplina del personal, creando las condiciones idóneas para que su rendimiento se eleve.
Hacer las cosas con buen ritmo, más que con presión, es una oportunidad para identificar cuándo se está avanzando y cuándo solo se está acumulando cansancio. No todo se resuelve trabajando más duro: a veces, el progreso llega cuando se ajusta el paso.
Uno de los principales aprendizajes de los e-sports es, quizá, y como ya empezamos a señalar arriba, que descansar también es parte del éxito; por lo cual, vale la pena añadir bloques con descansos definidos en los que se pueda relajar la postura y liberar la tensión acumulada.
Hay equipos que, incluso se monitorean variables físicas y cognitivas para decidir cuándo es buena idea parar, porque lo valioso es rendir en los momentos clave. Para los que trabajan desde una computadora todo el día, esto quizá parezca innecesario, sin embargo, basta una semana sin pausas para notar cómo la productividad va en picada.
Cuidado de la mente
Entre la presión de una audiencia global y la expectativa del equipo encima, un jugador de e-sports pone a prueba su estabilidad emocional; por ese motivo, no es raro leer que hay equipos que cuentan con respaldo psicológico y que trabajan constantemente con temas que abarcan, por ejemplo, la tolerancia a la frustración.
Los trabajadores remotos y que trabajan de manera presencial, ante la presión que enfrentan a diario, llegan a minimizar su estrés y su bienestar mental hasta que las consecuencias que se manifiestan ya son difíciles de revertir. En lugar de permitir que el problema avance, acudir con un profesional es un camino válido, el antídoto al desgaste que merma el desempeño.
Realidades no tan disparejas
Ahora la comparación no parece disparatada como al principio, ¿verdad? No mucha gente le presta atención a los e-sports porque lo ven como algo demasiado infantil, pero una vez que los prejuicios quedan fuera y hay una apertura a conocer otras realidades, el interés de la gente se despierta.
Aunque no lo creas, los jugadores no viven obsesionados con ganar todo el tiempo, y como ya vimos, su enfoque se centra en sostener una curva de mejora realista, entendiendo que parte del trabajo es atravesar días en los que no hay avances evidentes.
Muchas personas que trabajan desde casa encuentra esta mentalidad liberadora, pues saben a la perfección que existen días que solo se completan para los cuales es necesario crear un plan que aguante los altibajos imprevistos.
Al final, tal vez el aprendizaje más valioso de los e-sports no está en su velocidad, ni en su relación con la tecnología, sino en su enfoque paciente; en ese poder entrenar con la misma atención y en la posibilidad de construir algo duradero.