Morelia, Michoacán / Alfredo Soria / ACG
Una nota periodística publicada en 1966, escrita desde el escándalo y el prejuicio de su época, se convirtió en el punto de partida de “Mujeres de costumbres raras”, un fanzine creado por Zayda Melina González Solís y Elisa Suárez Juárez, integrantes de Gráfica Cimarrona, que busca mirar con dignidad una historia que la prensa michoacana narró desde el morbo.
El proyecto fue presentado en el espacio cultural Lo Común, en Morelia, donde las autoras hablaron del proceso de creación de esta autopublicación que cruza investigación histórica, ilustración, memoria, antirracismo y disidencia sexual. La presentación fue moderada por Sara Martínez Ayala.
La investigación fue realizada por Zayda Melina González Solís, quien explicó que el fanzine nació tras encontrar una nota titulada “Frustrada boda entre dos hembras de costumbres raras”. El texto relataba el caso de Albertina y Delia, dos mujeres vinculadas a Jungapeo, una de las cuales, de acuerdo con la publicación original, se habría vestido de hombre bajo el nombre de Aurelio para intentar casarse.
Para Zayda, el hallazgo resultó valioso porque podría tratarse de uno de los primeros registros periodísticos sobre una relación entre mujeres en Michoacán. Sin embargo, también mostró la forma en que ese tipo de historias eran exhibidas públicamente, pues la nota fue publicada junto a hechos de nota roja y presentada como parte de aquello que se consideraba escandaloso o fuera de la norma.
“Pareciera que en ese tiempo no había una forma de cómo nombrar esta relación entre dos mujeres, y simplemente le ponen ‘hembras de costumbres raras’”, explicó la investigadora, al señalar que el lenguaje usado por la prensa de la época revela tanto el desconocimiento como la carga social con la que se miraban estas vivencias.
Desde la ilustración, Elisa Suárez Juárez trabajó una reinterpretación visual de la historia. En lugar de repetir la mirada de la nota original, el fanzine imagina otros momentos posibles entre ambas mujeres: sus encuentros, sus afectos, los espacios que pudieron compartir y la decisión, profundamente arriesgada para 1966, de intentar construir una vida juntas.
Las autoras retomaron elementos de Jungapeo, como sus espacios naturales y el río Tuxpan, para crear una lectura más sensible de lo ocurrido. La intención, explicaron, no fue inventar una verdad definitiva, sino abrir una posibilidad de memoria: pensar qué pudo haber existido detrás de una nota breve, violenta y marcada por el juicio social.
“El fanzine lo que intenta es que sea un ejercicio de imaginación; pensar cómo pudo haber sido esta historia y situarla en Jungapeo en 1966. Buscamos también no revictimizar y contar una historia que fuera más digna”, compartieron durante la entrevista.
Más allá del caso particular, “Mujeres de costumbres raras” plantea una conversación sobre las historias de disidencia sexual que han existido en Michoacán, pero que pocas veces quedaron registradas o fueron narradas desde el respeto. Para sus creadoras, recuperar estos antecedentes permite entender que estas vivencias no son nuevas ni ajenas al estado, sino parte de una memoria que durante décadas permaneció oculta, fragmentada o mal contada.
Zayda señaló que le gustaría que se dieran a conocer más casos de este tipo, no sólo de mujeres, sino de la historia de la disidencia sexual en Michoacán, pues hacerlo puede ayudar a eliminar estigmas, romper barreras y mirar con mayor respeto a quienes forman parte de la diversidad sexual.
El fanzine puede adquirirse a través del perfil de Instagram de Gráfica Cimarrona, colectivo que continúa trabajando proyectos relacionados con la historia afrodescendiente, el antirracismo, la diversidad sexual y la memoria en Michoacán.