Morelia, Michoacán
En pleno día, en una gasolinera y con múltiples testigos fue el asalto al diputado de Morena Juan Carlos Barragán, en el que lo despojaron de su camioneta y sus pertenencias, así como las de su familia.
En entrevista, el legislador brindó detalles de lo sucedido y reconoció que sospecha que los elementos policiales de Guerrero están coludidos con la delincuencia, pues cuando abordó a los tripulantes de una patrulla, prácticamente no le hicieron caso, además que en esa zona los asaltos son comunes.
“Ni se inmutaron. Les dije ‘oye, me acaban de despojar de mi vehículo’; agarró y se puso a mandar un texto y ni siquiera me dijo ‘a ver, deténgase, yo lo voy a asesorar, lo voy a auxiliar’. Nada, absolutamente nada. Yo creo profundamente que están coludidas las policías con los delincuentes. Digo, si el policía hiciera su trabajo, pues no habría delincuentes, pero hay muchos delincuentes que están protegidos por los responsables de guardar por la seguridad de todas y de todos nosotros, y eso es algo en lo que se tiene que trabajar desde lo más alto, desde lo más alto del gobierno y también en los gobiernos locales, estatales y en el gobierno federal”, relató.
Narró que los abordaron cuatro personas armadas tanto con armas largas como cortas, que en su mayoría eran muy jóvenes, como de 19 ó 20 años.
Barragán lanzó un llamado a no normalizar la violencia, relató que luego de la agresión, nadie se acercó a preguntarles si estaban bien o si necesitaban ayuda, por lo que una vez varados ahí, tuvieron que ver por sus propios medios cómo retirarse:
“Lamentablemente la gente ha normalizado la violencia, porque estaba llena la gasolinería y nadie hizo absolutamente nada, ni siquiera cuando se retiraron los malhechores, ni siquiera se acercaron para ver si ocupábamos algo, eso es de sorprenderse. Y eso es de que la gente tiene miedo incluso de acercarse a hechos como estos”, expuso.
A pesar de que Barragán considera que lo que se sucedió es ” lo que le pasa a miles de familias, no solamente en Michoacán, sino en todo el país” y de que no es la primera vez que sufre un robo o violencia en su contra, no culpa a la administración actual ni a la de Andrés Manuel López Obrador, sino que considera que el problema viene de más atrás, cuando sus asaltantes eran niños y lo atribuye a la pobreza.
“Eran cuatro personas, unos adultos, pero otros jovencitos. Y se los puedo asegurar que su condición económica, pues de muy bajos recursos, sin oportunidades. Entonces, alguien dejó de hacer por muchos años muchas cosas que hoy tenemos que recuperar”, observó.
Consideró que el gobierno federal está haciendo lo correcto al buscar atender las causas y que también deben responsabilizarse los gobiernos locales y municipales y aunque aseguró que las carreteras están debidamente vigiladas, pues había patrullas, lamentó el actuar de los elementos.