Morelia, Mich. | Agencia ACG.- Con motivo del Domingo de Ramos, la actividad comenzó desde muy temprano en los alrededores de la Catedral, donde poco a poco la gente fue llegando para prepararse y asistir a la misa que marca el inicio de la Semana Santa.
Sin aglomeraciones, pero de manera constante, familias y fieles se acercaron para adquirir sus ramos de palma, una tradición que forma parte de esta celebración religiosa. En el estacionamiento del recinto, artesanos se instalaron desde primeras horas del día, trabajando ahí mismo la palma para ofrecer una gran variedad de diseños.
Hay ramos sencillos, otros más elaborados, algunos con figuras y distintos tamaños, lo que permite que cada persona pueda escoger el que más le guste o el que mejor represente su intención para llevarlo a bendecir durante la misa. La diversidad de estilos llama la atención y refleja el trabajo manual que año con año se mantiene presente en esta fecha.
En los mismos espacios donde se venden los ramos, también se ofrecen semillas de abundancia, otro elemento que suele acompañar estas celebraciones. Muchas personas las compran junto con su palma para que también sean bendecidas, como parte de una práctica tradicional ligada a la fe y a las peticiones personales.
A lo largo de la mañana, el ambiente se fue llenando poco a poco, conforme más personas se acercaban con la intención de participar en las celebraciones religiosas del día. Así, entre la elaboración de ramos, la venta de semillas y la llegada constante de fieles, el Domingo de Ramos se vive en Morelia de forma tranquila, pero con un significado profundo que marca el inicio de una de las semanas más importantes para la comunidad católica.
