Este 2 de febrero, la Iglesia católica celebra la Presentación del Niño Dios, conocida popularmente como el Día de la Candelaria, una festividad que recuerda el momento en que Jesús fue presentado en el templo de Jerusalén, cuarenta días después de su nacimiento, así nos explicó el párroco del “Santuario del Niño de la Salud”, José del Carmen Cervantes.
“Hoy celebramos la presentación del Niño Dios en el templo. A los 40 días de su nacimiento es llevado por María y José, y ahí los ancianos Simeón y Ana lo reconocen como el Mesías, como la luz de las naciones; de ahí viene el nombre de Candelaria, la fiesta de las luces”.
El sacerdote explicó que, aunque actualmente la fecha suele relacionarse con la tradicional tamaliza, el sentido original de la celebración es profundamente espiritual y forma parte del cierre del tiempo navideño.
“Se ha desvirtuado un poco porque ahora se habla más de los tamales, pero la fiesta central es la presentación del Señor, cuando Dios entra por primera vez al templo de Jerusalén”.
En el Santuario del Santo Niño de la Salud, la celebración incluye la bendición de las imágenes del Niño Dios y de niñas y niños, como un recordatorio de ese pasaje bíblico.
“Pedimos que traigan a sus niños y sus imágenes para bendecirlos. Especialmente en la misa de las seis de la tarde, al final compartiremos un pastel con los pequeños”.
El padre José del Carmen también hizo un llamado a conservar el respeto al vestir las imágenes del Niño Dios y a no perder el verdadero significado de la fecha.
Más allá de la tradición popular, el Día de la Candelaria invita a los fieles a reconocer a Jesús como luz del mundo y a vivir su fe con coherencia y compromiso.