Félix Madrigal/ACG – Morelia, Michoacán

Dulces o ácidas, pequeñas o grandes, con semillas o sin ellas, las mandarinas comienzan a ganar presencia en los mercados de Morelia con la llegada de su temporada. Entre los puestos de los mercados de San Juan e Independencia, los comerciantes ofrecen distintas variedades que se distinguen por su sabor, tamaño y precio, mientras los compradores eligen de acuerdo con sus preferencias y lo que buscan para llevar a casa.

Entre las opciones que se pueden encontrar están las mandarinas peruana, americana, chilena, Fremont, Farchis, Clementina y Tangerina. Cada una tiene características particulares y periodos de mayor demanda, por lo que la disponibilidad y las preferencias de los compradores cambian conforme avanza la temporada.

Entre las variedades que actualmente tienen mayor aceptación se encuentra la mandarina peruana, que los comerciantes destacan por su sabor dulce y porque no tiene semillas. Estas características han hecho que algunos consumidores la prefieran sobre la mexicana, que suele tener semillas y cuyo sabor puede ser más ácido, dependiendo de la variedad y del momento de la temporada.

Los precios también marcan diferencias importantes. Durante las entrevistas, comerciantes señalaron que la mandarina mexicana ha llegado a venderse en 15 pesos por kilo, mientras que la peruana puede alcanzar los 80 pesos en sus presentaciones más económicas. Sin embargo, los precios varían según la disponibilidad y el periodo del año, por lo que la opción más conveniente para los compradores depende de lo que busquen.

Sobre la venta de cada variedad, los comerciantes explicaron que la demanda también responde a la temporada. La Tangerina, por ejemplo, suele venderse durante las posadas, mientras que variedades como la Fremont y la Farchi también se utilizan para preparar jugos. Por su parte, la Mónica y la Reina aparecen posteriormente y se distinguen por su mayor tamaño.

En cuanto a la mandarina mexicana, algunos vendedores señalaron que durante los últimos tres años han observado una disminución en su producción. Recordaron que anteriormente podía encontrarse hasta en 10 pesos por kilo, mientras que en temporadas recientes llegó a costar entre 35 y 40 pesos. También indicaron que su periodo de mayor comercialización comprende noviembre, diciembre y enero, cuando esperan una mayor disponibilidad de esta fruta.

Los comerciantes coincidieron en que el precio, el sabor y la presencia de semillas influyen en la decisión de compra. Cuando la diferencia entre la mandarina nacional y la importada es menor, algunos consumidores optan por la segunda debido a sus características, una situación que puede repercutir en la venta de la producción mexicana.

Entre las distintas variedades que se ofrecen en los mercados morelianos, la temporada de mandarina se desarrolla entre cambios en la disponibilidad, precios variables y preferencias de consumo. Mientras los vendedores mantienen diferentes opciones en sus puestos, esperan el comportamiento de las ventas durante los próximos meses, cuando esta fruta suele tener mayor presencia.