El 29 de agosto se conmemora el Día Internacional contra los Ensayos Nucleares, una fecha proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2009 con el propósito de crear conciencia sobre los efectos devastadores que tienen las pruebas nucleares en la vida humana, el medio ambiente y la estabilidad mundial.
La elección de la fecha recuerda el cierre, en 1991, del polígono de Semipalátinsk en Kazajistán, uno de los principales sitios de ensayos nucleares durante la Guerra Fría, donde miles de personas y comunidades enteras sufrieron graves consecuencias para la salud y el entorno.
Esta conmemoración busca impulsar el fin definitivo de las pruebas nucleares en todo el mundo y promover la entrada en vigor del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (TPCE), que aún no ha sido ratificado por varios países clave.
Más allá del marco político, la jornada es también un recordatorio de que el uso de armas nucleares representa una de las mayores amenazas para la humanidad, y que avanzar hacia un mundo libre de ensayos y, eventualmente, de armas nucleares, es un paso esencial para garantizar la paz y la seguridad internacional.