Morelia, Michoacán/Alfredo Soria/ACG

El Reglamento de Tránsito de Morelia establece el uso obligatorio de casco certificado para conductores y acompañantes; sin embargo, en las calles el cumplimiento es desigual. Durante recorridos por Camelinas y otros puntos de la ciudad se observaron personas sin esta protección, pasajeros que viajaban con la cabeza descubierta y motociclistas que avanzaban entre las filas de vehículos.

Las imágenes también muestran el otro lado de esta realidad: conductores que portan casco, algunos acompañados de equipo adicional. Por ello, las conductas documentadas no representan a todas las personas que utilizan motocicleta, pero sí evidencian prácticas que continúan presentes en la movilidad cotidiana de Morelia.

En uno de los recorridos se documentó un casco con raspaduras y desgaste visible colocado sobre una motocicleta. El reglamento municipal señala que este equipo debe estar correctamente colocado y abrochado, contar con la Norma Oficial Mexicana correspondiente y no presentar deterioro ni fracturas visibles.

Un hombre que se encontraba sobre la avenida Camelinas comentó que frecuentemente observa motocicletas circular a velocidad elevada y abrirse paso entre los automóviles. También señaló que algunos motociclistas, al igual que ciertos automovilistas, se aproximan a los semáforos sin disminuir la velocidad cuando ya está en preventivo.

De acuerdo con su testimonio, algunos conductores reaccionan con molestia cuando se les pide avanzar con mayor precaución.

Jorge, motociclista, consideró que todavía hace falta fortalecer la cultura vial y comprender que utilizar una motocicleta implica responsabilidad. Desde su experiencia, conducir aceleradamente y sin suficiente práctica representa una combinación peligrosa que puede terminar en un accidente.

Recomendó utilizar siempre casco y equipo de protección certificados, además de revisar antes de cada recorrido que la motocicleta se encuentre en buenas condiciones, especialmente los frenos, las llantas y las luces.

También aconsejó no elegir las protecciones únicamente por su bajo precio. Mencionó algunos productos económicos de procedencia china que no acreditan certificación y consideró que el equipo debe verse como una inversión en seguridad, no solamente como una forma de cumplir con el reglamento.

Para Jorge, ser motociclista es algo “muy hermoso”, pero disfrutarlo también requiere preparación, prudencia y respeto hacia las demás personas usuarias de la vía.

Además del casco, el reglamento obliga a utilizar un solo carril, mantener encendidas las luces delanteras y traseras y respetar la capacidad de pasajeros indicada en la tarjeta de circulación. También prohíbe circular entre carriles, sobre banquetas, ciclovías y espacios peatonales, así como transportar a menores de 12 años.