Erongarícuaro, Michoacán
Entre los paisajes de la ribera del lago de Pátzcuaro se encuentra el Campestre Alemán, cuya historia está ligada a la visión de un ciudadano de Alemania que encontró en esta región de Michoacán el lugar para desarrollar un proyecto acuícola que navegó con los años a lo gastronómico.
Su iniciador fue Rulf Günter Hoppe quien, de acuerdo con una referencia periodística publicada en 2011 por El Informador, emprendió el restaurante alrededor de 1996, con una propuesta que combinaba la arquitectura, la gastronomía alemana y el atractivo natural de sus instalaciones.
El lugar, situado en las proximidades del lago de Pátzcuaro, conserva el recuerdo de su vocación acuícola, con estanques que estuvieron destinados a la crianza de peces y hoy se utilizan para paseos en lancha.
Algunas referencias acreditan que en el lugar se desarrolló la reproducción de truchas, además de actividades de pesca recreativa.
Con el paso del tiempo, aquel espacio vinculado a la producción de peces se convirtió en un restaurante campestre, reconocido por sus estanques y el entorno natural que lo rodea.
El proyecto impulsado por un inmigrante europeo que combinó la tradición acuícola con la gastronomía, transformó un espacio productivo en un punto de encuentro para visitantes y habitantes de la región.
El sitio ofrece en su carta, además de las tradicionales carpas, platillos como conejo en diversas preparaciones, con vista al nostálgico estanque que funcionó de criadero.
Personal del lugar no pudo referir las circunstancias precisas que llevaron a Rulf Günter a dejar Alemania para establecerse en la zona que dio vida a la cultura purépecha en México.