Morelia, Mich. | Agencia ACG.- Entre el humo del comal y el ir y venir de quienes se acercan a probar, Celerina Vargas Arriola se mueve con naturalidad. Sus manos trabajan casi en automático, como si repitieran una memoria que no empezó hoy, sino desde hace muchos años, cuando apenas alcanzaba a ver el metate desde la cocina de su casa.
Originaria de Tiquicheo, en la región de Huetamo, Celerina no recuerda un inicio exacto en la cocina. Dice que fue algo que llegó con la vida misma: primero mirando, luego ayudando, y después, sin darse cuenta, ya sabía hacerlo. Su mamá y su abuela fueron las primeras maestras, entre nixtamal, tortillas blancas y el calor constante del fogón.
De esos recuerdos también guarda los sabores más simples: frijoles de la olla, queso fresco, jocoque y tortillas recién salidas del comal. Platillos que, más que recetas, eran parte de la vida diaria y que hoy siguen marcando su forma de cocinar.
Hoy, ya como cocinera tradicional, Celerina lleva consigo todo ese aprendizaje familiar y lo transforma en cada platillo que prepara. Su sazón no solo alimenta, también cuenta una historia: la de su tierra, la de su infancia y la de las manos que le enseñaron. Lo que antes aprendió en casa, ahora lo comparte con quienes prueban su comida.
Para ella, la cocina no es solo técnica, es gusto. “Tiene que gustarte para que salga bien”, dice, mientras acomoda lo que prepara. Esa idea la ha acompañado siempre y es la base de cada uno de sus platillos.
Aunque no cuenta con un local abierto al público, su trabajo se mantiene vivo a través de pedidos. Prepara desde lácteos y carnes hasta moles, salsas y platillos típicos de Tierra Caliente, todos bajo su marca “Los Guajes Huetamo Tierra Caliente”.
Hoy, en medio del movimiento y los antojos, Celerina sigue haciendo lo que aprendió desde niña: cocinar con paciencia, memoria y ese gusto que, asegura, es el ingrediente que no puede faltar. Actualmente, todavía se encuentra ofreciendo sus productos en el Festival de la Empanada y la Capirotada, en la Plaza del Carmen, en su último día de actividades.
