Si siempre guardas los tenis tal como salen de la cancha, aquí te decimos qué cambiar para que duren más.
Es imposible terminar un partido con los tenis limpios, claro, pero eso no quiere decir que puedan quedarse sucios en tu mochila hasta el próximo juego, a menos que quieras que te duren poco y su rendimiento te acabe perjudicando.
Aunque la idea de quitarles la tierra dé flojera, es mejor que hagas de esa tarea un hábito porque tanto tus pies, como tu cartera, te lo van a agradecer a largo plazo. Para ayudarte a lograrlo, preparamos unas recomendaciones prácticas que puedas llevar a cabo rápido y sin necesidad de invertir en productos especiales carísimos.
1. Retirar lodo y residuos antes de guardarlos
El primer paso empieza justo al salir de la cancha, y es quitar cualquier rastro de lodo, polvo, pasto seco o bolitas de caucho, ya sea con golpes suaves entre las suelas o sacudiéndolos con la mano; el chiste no es que queden impecables, sino impedir que esos residuos permanezcan pegados durante horas.
Si, por ejemplo, acabas de y quieres hacer todo lo posible por conservarlos en buen estado por vario tiempo, entonces tienes que asegurarte de cumplir con este paso.

2. Limpiar áreas de mayor acumulación
Atiende las zonas en las que la suciedad se concentra más, como la suela, los bordes y las uniones, ya que a la larga, lo que se adhiere es capaz de afectar el agarre y la flexibilidad del tenis. Sirve utilizar un cepillo de cerdas medias, hasta uno de dientes, para desprender lo que quedó atrapado en las ranuras.
Hacerlo en seco primero evitará esparcir todo por el resto del calzado, además, de paso puedes ir monitoreando su desgaste. A continuación, pásale un trapo ligeramente húmedo y luego ponlos en un lugar en el que reciban aire para que la humedad en su interior no haga de las suyas, provocando mal olor.
3. Lavarlos bien, pero sin exagerar
Un poco de agua tibia, jabón neutro y un trapo/esponja bastan para devolverles el buen aspecto sin maltratar la superficie. A pesar de que puede ser tentador meterlos directo bajo el chorro de agua, abstente o afectarás la estructura sobre todo si repites este procedimiento cada semana. Limítate a pasar la esponja húmeda solo por la parte exterior.
Quienes tienen unos tenis PUMA para hombre originales o mujer, únicamente deben llevar a cabo cuidados como los que hemos explicado para que sigan manteniendo su forma y ajuste durante todos los partidos que se jueguen.
4. Cuidar el interior
Las plantillas, en especial las que son removibles, acumulan sudor y polvo que poco a poco derivan en un aroma desagradable, hasta hongos; por eso es que desde párrafos anteriores hicimos hincapié en lo importante que es sacarlas después utilizarlas y dejarlas ventilar.
Apenas notes que empiezan a oler fuerte, se vale que las laves apartes con agua fría y un jabón suave, y las pongas a secar al aire, lejos del sol. En cuanto a lo de adentro del tenis, pasa un trapo seco y asegúrate de que no quede humedad atrapada.
5. Secarlos correctamente
Nunca las coloques cerca de estufas ni emplees secadoras porque corren el riesgo de deformarse y perder comodidad, tampoco permitas que reciban la luz del sol o te resignes a ponértelos con la plantilla aún húmeda, pues solo vas a arruinarlos.
Meter papel periódico ayuda a absorber la humedad y a que conserven su silueta, se trata de un truco simple, pero muy útil cuando no tienes tiempo de lavarlos completos y los necesitas pronto para un juego.

Si los quieres listo para el día siguiente, cambia el papel cada par de horas para acelerar el proceso… O prueba el método de voltearlos para que queden boca abajo sobre una toalla, así el agua va a escurrirse, en lugar de acumularse en la suela.
Hábitos que acortan la vida de tus tenis
Guardarlos aún mojados dentro de la mochila, airearlos cada cierto tiempo o esperar hasta que ya están muy sucios son algunos ejemplos a los cuales ya nos hemos referido, pero la lista no termina ahí. Si usas siempre el mismo par, tenemos malas noticias: es hora de que cambies esa costumbre y alternes pares si te es posible.
De manera adicional, abstente de meterlos a la lavadora por más prisa que tengas de que estén limpios, aunque eso te ahorra tiempo, conforme pasen los meses te percatarás del daño de tal hábito y lo difícil que sería revertirlo.
Calzado limpio, juego perfecto
Realiza los cuidados que te hemos brindado a lo largo de la nota al finalizar tu próximo partido y notarás que la suciedad ya no va a ser un problema del que te debas estar consternando sin parar, ni las consecuencias que esta trae al no eliminarla. La clave es la constancia, no la perfección.
Si implementas una rutina de aseo apenas adquieras el par, entonces no deberás reemplazarlos tan pronto y los aprovecharás como nunca. ¡Que tu única preocupación sea anotar goles!